Sin Temor… Ni Favor…
Moralizar Pais
Luis H. Arthur
S.
“Pero al igual que una política
de tolerancia cero frente a la corrupción, en nuestro país se requiere,
fundamentalmente, de una Revolución Moral, que establezca como Norte el sentido
de la ética, la integridad y la transparencia.
“Una Revolución Moral que instaure como principio el criterio de
que no puede haber mayor riqueza en el mundo que el sentido del honor y
la satisfacción del deber cumplido…”
Bellas
palabras que requieren de acción, y en
sus manos está lograrlo, empezando por el Estado, su Gobierno, por él mismo, y
permeando con ese buen ejemplo a toda la sociedad.
“Todas esas reformas
resultarían irrelevantes, sin embargo, si al mismo tiempo no logramos prevenir,
perseguir y castigar esa hidra de siete cabezas que erosiona la credibilidad y
legitimidad del sistema político democrático: la corrupción. Reafirmo aquí, en estos momentos, mi
compromiso de desplegar todos los esfuerzos necesarios para llevar a cabo la
ejecución del Plan Estratégico Nacional de Ética, Prevención y Sanción de la
Corrupción. El compromiso para que ningún acto comprobado de corrupción quede
impune en la República Dominicana, ni para que ninguna acción dolosa o fraudulenta,
en perjuicio del interés nacional, quede sin ser ejemplarmente sancionada”.
El Presidente habla de la corrupción
como Hidra de 7 cabezas y supongo se refiere muy especialmente al Estado y su gobierno,
a La Policía Nacional, las Fuerzas Armadas, la DNCD, Interior y Policía, Consultoría
Jurídica, la Justica y las Cámaras Legislativas.
Son promesas que aun por trilladas
esperamos se cumplan, y como promete cero tolerancia, ahí tiene las denuncias,
implicaciones y pruebas del Senador Wilton Guerrero, del
desayuno escolar, la Cámara de Cuentas, el sobreprecio de los vagones del Metro,
por sólo mencionar cuatro de palpitante actualidad, echar a la basura el
absurdo informe de la comisión, similar al de la Presa de Tavera, que trata de
echarle un manto protector a tanta delincuencia y desautorizar
al Senador que arriesga su vida y la de los suyos,
ante quienes no juegan ni tiene pena ni escrúpulos, como se ha visto tantas veces
y la última en la matanza de Baní. El
Barrilito, las dietas, porcentaje de votantes, etc. de legisladores son otros
retos. Esperamos acción
moralizante.
S. Domingo,