Sin Temor… Ni Favor…
Las Lluvias
Luis H. Arthur S.
Desde el 15 al
anochecer la lluvia caía copiosamente sobre el sur del país e inundaba Santo Domingo,
producto de la tormenta Fay que no sólo causó algunas
muertes físicas, el desabrigo y desamparo de cientos, sino que además, cuando benéfica
y también destructiva cayó copiosamente por largos períodos, lavó campos, techos,
calles y el Informe de la Comisión para investigar las muertes de Baní y el contubernio de gran parte del gobierno con el narcotráfico,
lo que de refilón lavó también muchos conciencias, culpas y dinero sucio. ¡Bendita lluvia! Dejó más beneficio que daño.
Llovió
toda la noche, y el 16 amaneció entoldado y a media mañana y hasta pasado el mediodía
volvió a sentirse con fuerza, con esa intensidad que empapa e inunda, y que al
cesar se va por los ríos, depresiones, canales y alcantarillas, la tierra la absorbe,
y al poco tiempo nada queda de ella, sólo el malestar y el beneficio que pudo
producir.
Mientras
eso sucedía afuera, en el recinto del Congreso, el Sr. Presidente Fernández era
nuevamente juramentado para su tercer período de gobierno y en su discurso de
unas dos horas, llovieron promesas, demagogia, mentiras, cinismo, que igualmente
como en las ocasiones anteriores que confundimos con posibilidades de bienestar
colectivo, se irán por ríos, depresiones y alcantarillas. Simplemente se amortiguarán hasta desaparecer
como ondas de sonido.
El
Presidente habló bonito. Pude oír es
discurso completo en mi casa de Arroyo Hondo a pesar de que estuvimos 19.5
horas seguidas de apagón (9 pm a 4:30 pm), 2 horas de energía y otras dos de apagón
de 6:20 pm a 8:15 pm) gracias a mi plantita de emergencia, para que sus invitados
y las celebraciones no sufrieran, no sintieran lo que padece el pueblo y el
empresariado por falta de energía eléctrica, por tanta corrupción y desvíos de
los fondos necesarios, por los sueldos de lujo y para comprar nuevo poder con
la reelección “libre y transparente”,
para poder estar en ese pódium pavoneándose como el nuevo amo de este país, que
se conforma con promesas, sólo promesas, muchas promesas, y hasta se las exigen,
como hizo un “representante” del pueblo que se paró y preguntó ¿dónde están las
obras para La Romana…? Con eso ya ganó
los votos para dentro de 2 años él también repetir.
S. Domingo,