Sin Temor…  Ni Favor…

 

Decires sin pruebas

 Luis H. Arthur S.

En mi artículo Genealogía II del 6 Enero 2009, hablaba de cómo los mitos se enraízan y hay que buscar documentación para probarlos, y puse como ejemplo el de la Familia Duarte del Patricio y la de los Duarte del país, donde en una investigación del genealogista Julio González en los Archivos Parroquiales de la Catedral Primada encontró actos auténticos que fueron publicados en el Periódico Hoy y en el site del Instituto Dominicano de Genealogía, Inc (IDG) hace más de un año y que demostraban que los Duarte de SFM existían por estos lares desde mucho antes que vinera a la isla el padre de Juan Pablo, y estableciera línea local de descendencia.  Julio no pudo encontrar ningún documento que vinculara a ambas familias.  Esto no implica que en España no pudiese haber una línea de descendencias donde el que vino primero fuera pariente muy lejano del que siglos después vino y fue padre de los Duarte Diez, tal y como dice Edwin Espinal, Presidente del IDG., en su artículo del Listín del 26 Enero pasado.

El trabajo de Julio González destapó los avernos, y algunos Duarte, no aceptaron documentos auténticos y en vez de hacer sus propias investigaciones para lograr los suyos y validar su línea de parentesco con el Patricio, prefirieron y prefieren despotricar, tratar de insultar y aferrarse a lo que parece un mito vital, para no perder una supuesto parentesco que les da  méritos que no son de su hechura.

Yo no trabajé en esa investigación, pues desde que concluí mi presidencia del IDG en el 2001, he estado desconectado de la genealogía, hasta ahora que busco completar la de José María Imbert, mi ascendiente de la que no tengo ninguna responsabilidad, ni sus méritos me hacen ser héroe, que hace años fue publicada con documentación.

Mi cita en el artículo en cuestión no corrió con mejor suerte,  y recibí un correo en que hablan de que la documentación de Julio salió de la mitología, y que quedó probada nuestra falta de profesionalidad, que somos genealogistas que creamos tesis por intereses (¿?) personales, y que soy descendiente de Tomás Bobadilla (¿?) (¡Ahora me entero!).  Basan su parentesco con Duarte en declaraciones de historiadores, quienes al igual que ellos no tienen ningún documento probatorio.  Ellos sólo tienen boquita, insultos y gran incertidumbre.  Estoy a sus órdenes.

S Domingo, R. D. * luis@arthur.net * www.luis.arthur.net * www.luisharthur.blogspot.com * 6\II\2009