Sin Temor… Ni Favor…
Analizando V
Luis H. Arthur S.
Nuestro Estado
es una entidad que no paga a tiempo ni el subsidio eléctrico, se metieron donde
nadie los llamó a distorsionar. Dueña de
las Edes en el 83% no sabe administrarlas y pierde mucho
dinero cada mes.
Dicen
que el PIB ha crecido pero la demanda eléctrica increíblemente no. La CREP
cuando la privatización la estimó para el 2008 en 2,628 KW, y supuestamente está
en 2,200 Kw. Esto
lo hacen para poder decir que suplen el
85% de la misma, lo cual no guarda relación con el país y su cacareado crecimiento
anual.
La
CDEEE publica unas graficas donde establece la capacidad instalada disponible de 2,489.9 Kw, que ya está por debajo de la
demanda real, lo que augura mucho más apagones y no hay ninguna planta en instalación
que mejore este horizonte terrible de irresponsabilidad, de un gobierno que supuestamente
dice que “e’palante que vamos, pero todo se queda en
palabras y no puede demostrarlo. Para mí
un gobierno que en lo general ha fracasado.
El Gobierno
se sucede a sí mismo, en una reelección
que son una vergüenza para este país pobre, que he catalogado
como compradas, donde se hizo de todo, se dieron malos ejemplos, se violó la ética,
la ley, la institucionalidad que nos quedaba.
Se acaba
de destapar la magnitud y la colusión con el tráfico de drogas, ante la denuncia
responsable de un Senador que quizás dure menos que una cucaracha en un gallinero,
usando las palabras de Bosch, quien implica a casi todo el gobierno. Ante ese escándalo y para cambiar el tema, sacan
el proyecto de modificar a la Constitución y ahí se ve que lo propuesto por el autor
de ese artículo que yo critique acerbamente de “lo que diga Leonel” se hizo
realidad en el Comité Político de los descerebrados del PLD. La reelección se
va a tratar “como diga Leonel”. ¡Qué pobre
espectáculo! Lo traen jalado por los
moños buscando que se deje de hablar de Wilton Guerrero,
de los muertos de Baní, de la complicidad de tantos,
de la inseguridad de todos, de este caminó que el gobierno que no se va, cuando
debiera irse, nos ha hecho trillar con la anuencia de nuestra indolencia.
Como náufrago
en noche oscura, quisiera vislumbrar una lucecita de esperanza al otear el
horizonte y aferrarme a ella como un iluso desesperado.
S. Domingo,