Sin Temor… Ni Favor…
Analizando II
Luis H. Arthur S.
En su discurso
de toma de posición ante el Congreso, dijo todo lo que el pueblo quería oír, como
si hubiera hecho una encuesta de opiniones y deseos.
Habló
de justicia y todos hemos visto por donde anda, habló de ahorro, de reducir el
monstruo en que se había convertido el Estado y la empleomanía, y cuantificó
los miles de millones que se iban a ahorrar con medidas de anticorrupción y de
economía.
Hizo
un diagnóstico muy concienzudo del problema energético y de sus soluciones, y
nos prometió solemnemente solucionarlo definitivamente, al igual que el
ordenamiento del país, la corrupción, las drogas y tantas cosas que se dicen
para adornar, sólo adornar.
Tan
pronto llegó al Palacio y comenzaron los nombramientos, comprobamos que estaban
todos los dirigentes del PLD, que habían tupido al pueblo diciendo que ninguno
podría ocupar cargos en el gobierno, pero luego que ganaron, las cosas
variaron, y como decía Bosch, donde dije digo, dije diego. Ahí estaban hasta los 5 sometidos por el caso
Peme, y a uno de ellos lo nombró en la oficina del Metro
que nadie sabía que era eso y no existía en ninguna ley.
Desempleó a
algunos y por cada uno nombró muchos. En
el Consulado de New York, a 23 vicecónsules que se andan estorbando y tropezándose,
pero cobrando mucho, lo mismo en la OEA, la ONU, etc. En resumen, el PLD cupo en el gobierno y los
que no, les pusieron en nominillas y otras ayudas.
Las
reformas fiscales suplían el dinero que se completaba con todo préstamo que se
pudiera conseguir, lo que no ha parado, a pesar de haber satanizado al gobierno
anterior por haber duplicado la deuda, y hasta se han buscado préstamos
ilegales como el de la Sun Land,
que la Suprema mantiene secuestrado, y habrá que darle un purgante de aceite de
higuereta para que evacue la sentencia. Cuando
eso suceda, de seguro que nadie va a aguantar el “bajo”, pues el caso ya está
podrido.
Se
destapó lo del Metro, que bautizamos como Faraónico, por ser la solución más
costosa, traumática y energéticamente negativa, para este, un país tropical,
bello, de mucho turismo y lluvia. No lo
sabíamos entonces, pero ese era el caballo de batalla de la reelección tanto en
dinero como en impacto y la quiebra del país.
S. Domingo,